Aspectos de la Luna a los nodos
Cuando existe una conexión entre la Luna de una de las personas con los nodos de la otra, es previsible que se dé una intensa atracción emocional entre los dos. La unión afectiva entre ambos es tan poderosa que puede lograr que la unión siga adelante a pesar de cualquier aspecto negativo que pretenda distanciarlos. De hecho, el vínculo de simpatía suele formarse de manera instantánea desde el primer encuentro.
Este tipo de vínculos suele ser uno de aquellos que se consideran "predestinados". La persona que aporta la Luna proporciona apoyo incondicional, cuidados y cariño a aquel que aporta al nodo. Además, le nutre de seguridad y de un sentimiento de tranquilidad, hasta tal punto que el portador del nodo siente que en ningún otro lugar podría estar mejor. Se trata por tanto de una relación un tanto unidireccional (a menos que exista un doble vínculo lunar entre ambos), ya que la persona que aporta el nodo está en proceso de aprendizaje emocional y necesita ese estímulo constante para confiar y poder crecer afectivamente.
Aun en el poco probable caso de que el vínculo llegara a romperse, es difícil que cada una de las personas olvide al otro, ya que el impacto de la relación es tan profundo que tiene un efecto perdurable en el alma.
En el caso de que el aspecto sea más fuerte con el nodo sur (por ejemplo una conjunción), la atracción inicial es aún más poderosa entre ambos. Es una relación en la que se desarrolla un sentido mayor de protección mutua y de cuidados. Ahora bien, con el tiempo es posible que la persona que aporta el nodo sur busque distancia con aquel que aporta la Luna, puesto que sus conocimientos emocionales se hallan en un escalón superior y puede llegar a sentir que el amor de la persona lunar le retrasa en su desarrollo. También es posible que la persona que aporta el nodo se sienta, de alguna manera, en deuda con la persona lunar. En todo caso, esta es también una relación difícil de romper.
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