PLUTÓN EN TRÁNSITO POR LA CASA XII
El arquetipo de este proceso tiene que ver con la necesidad de tomar conciencia de los sueños personales, ilusiones y errores. El resultado llevará al nativo a reconocer y encarar la realidad tal como ella se presenta. Por lo común, durante este período los deseos y sueños personales tienden a convertirse en realidad, con lo cual se van a experimentar casi siempre como algo inferior a lo que se esperaba. Generalmente, estos sueños y deseos van unidos a impulsos de tipo separatista. Al anhelar verlos convertidos en realidad, el nativo va a aprender la lección de que él es en cierto modo un creador de esa realidad individual, vinculado, desde luego, con el Origen primordial de todas las cosas.
El experimentar la realidad de estos sueños y anhelos como algo inferior a lo esperado, hará sentir al sujeto que existe algo más en la vida, o tener la sensación de que algo falta, sentimientos que le llevarán a un aislamiento final de tipo visceral que no podrá ser superado por ningún deseo de naturaleza separatista ni podrá colmarse por las circunstancias concretas de la vida individual. Los deseos separatistas pueden traer una satisfacción temporal, pero ésta será reemplazada tarde o temprano por el sentimiento de que debe haber algo más allá. Por consiguiente, éste período es muy apropiado para que el nativo llegue a comprender los fundamentos de sus propios deseos separatistas.
La necesidad de llegar a fundirse con la Fuente primordial de Creación va a promover en el nativo estados cíclicos de alienación, confusión, falta de asociación y de significado respecto a la realidad existente. Así, durante este período es probable que el sujeto se vea abocado a un proceso fundamental y necesario de desilusión. Su realidad corriente, al estar emparejado con un sueño tras otro va a crearle la sensación de hallarse al borde de un abismo, donde la luz del mundo entra en contraste con la infinita oscuridad (la luz representa para el nativo el pasado, mientras que el futuro se extiende ante él a la manera de una oscuridad absoluta, universal). La necesidad de retornar a la Fuente exige ahora al individuo un salto lleno de fe hacia el abismo para que pueda ser resueltas de una vez todas las barreras que impiden esta unión consciente.
A pesar de todo, esta necesidad evolutiva genera con frecuencia temor y resistencia por parte del sujeto. La identidad egocéntrica le lleva a apartarse del gran Océano cósmico, del Ser que constituye su Origen, causando los estados cíclicos de alienación y disociación respecto a la realidad concreta del nativo, la cual está impregnada de una sensación de insignificancia. En el plano externo, ciertas áreas con las que él se ha venido identificando plenamente deberán ser removidas o disueltas y, aparentemente, carece de poder para impedirlo. Tal limpieza y eliminación debe producirse para liberarle y permitirle avanzar, enseñándole que existen fuerzas superiores en el Universo que se encargan de vigilar y guiar el desarrollo de todos los aspectos de la Creación a nivel individual y colectivo.
Debido a este proceso de disolución, el nativo experimentará con frecuencia una mayor actividad de sus sueños durante este período la cual permite una liberación de contenidos inconscientes para que pueda tener lugar la necesaria limpieza psíquica que dará paso a un nuevo ciclo evolutivo y á una conexión directa con el Origen. Estos sueños pueden agruparse en tres categorías:
l. Sueños vinculados con vidas anteriores a las cuales debe asomarse el sujeto, a fin de comprender su conexión con circunstancias de su vida actual. Usualmente, estos sueños se enfocan sobre una existencia concreta en el pasado o sobre varias que están conectadas entre sí. La naturaleza del sueño es altamente simbólica.
2. Sueños basados en alguna experiencia o circunstancia actual, que aportan un significado profundo a la naturaleza propia de esta circunstancia, y
3. Sueños "supraconscientes en los cuales el sujeto va a encontrase en planos astrales o causales, a fin de recibir algún tipo de instrucción, conocimiento o revelación de la naturaleza de su realidad existen o que están vinculados con algún interrogante que el propio individuo h formulado. Al despertar el individuo podrá tener dos sensaciones distintas acerca de estos sueños: un recuerdo vívido y total que les hace parecer más reales que la inmediata realidad concreta de su vida ordinaria, o bien la carencia de memoria del sueño, aunque se tiene la sensación de haber estado en algún otro lugar.
La estrategia recomendada aquí es registrar todos estos sueños a diario para mantener una memoria lo más completa posible. Esto es necesario, ya que los sueños siguen el ciclo lunar de veintiocho días y esto nos permitirá Interpretar el contexto de los propios sueños de acuerdo a este ciclo natural, en lugar de tratar de comprender su significado sin punto alguno de referencia.
La glándula pineal se verá estimulada y la melatonina trascendente es segregada dentro del cuerpo del sujeto. Esto puede generar en él estados alterados de conciencia, con hipersensibilidad psíquica y fisiológica, donde la persona se halla del todo abierta al impacto de vibraciones externas de todo tipo. Si éstas son negativas, esto le llevará a recibir ideas y vibraciones erróneas que le sumergirán en estados cíclicos de confusión, alineación y disociación de la realidad. Pero todo esto también pude emanar del sujeto que ahora está mas sensible a la conciencia colectiva.
El arquetipo de este proceso tiene que ver con la necesidad de tomar conciencia de los sueños personales, ilusiones y errores. El resultado llevará al nativo a reconocer y encarar la realidad tal como ella se presenta. Por lo común, durante este período los deseos y sueños personales tienden a convertirse en realidad, con lo cual se van a experimentar casi siempre como algo inferior a lo que se esperaba. Generalmente, estos sueños y deseos van unidos a impulsos de tipo separatista. Al anhelar verlos convertidos en realidad, el nativo va a aprender la lección de que él es en cierto modo un creador de esa realidad individual, vinculado, desde luego, con el Origen primordial de todas las cosas.
El experimentar la realidad de estos sueños y anhelos como algo inferior a lo esperado, hará sentir al sujeto que existe algo más en la vida, o tener la sensación de que algo falta, sentimientos que le llevarán a un aislamiento final de tipo visceral que no podrá ser superado por ningún deseo de naturaleza separatista ni podrá colmarse por las circunstancias concretas de la vida individual. Los deseos separatistas pueden traer una satisfacción temporal, pero ésta será reemplazada tarde o temprano por el sentimiento de que debe haber algo más allá. Por consiguiente, éste período es muy apropiado para que el nativo llegue a comprender los fundamentos de sus propios deseos separatistas.
La necesidad de llegar a fundirse con la Fuente primordial de Creación va a promover en el nativo estados cíclicos de alienación, confusión, falta de asociación y de significado respecto a la realidad existente. Así, durante este período es probable que el sujeto se vea abocado a un proceso fundamental y necesario de desilusión. Su realidad corriente, al estar emparejado con un sueño tras otro va a crearle la sensación de hallarse al borde de un abismo, donde la luz del mundo entra en contraste con la infinita oscuridad (la luz representa para el nativo el pasado, mientras que el futuro se extiende ante él a la manera de una oscuridad absoluta, universal). La necesidad de retornar a la Fuente exige ahora al individuo un salto lleno de fe hacia el abismo para que pueda ser resueltas de una vez todas las barreras que impiden esta unión consciente.
A pesar de todo, esta necesidad evolutiva genera con frecuencia temor y resistencia por parte del sujeto. La identidad egocéntrica le lleva a apartarse del gran Océano cósmico, del Ser que constituye su Origen, causando los estados cíclicos de alienación y disociación respecto a la realidad concreta del nativo, la cual está impregnada de una sensación de insignificancia. En el plano externo, ciertas áreas con las que él se ha venido identificando plenamente deberán ser removidas o disueltas y, aparentemente, carece de poder para impedirlo. Tal limpieza y eliminación debe producirse para liberarle y permitirle avanzar, enseñándole que existen fuerzas superiores en el Universo que se encargan de vigilar y guiar el desarrollo de todos los aspectos de la Creación a nivel individual y colectivo.
Debido a este proceso de disolución, el nativo experimentará con frecuencia una mayor actividad de sus sueños durante este período la cual permite una liberación de contenidos inconscientes para que pueda tener lugar la necesaria limpieza psíquica que dará paso a un nuevo ciclo evolutivo y á una conexión directa con el Origen. Estos sueños pueden agruparse en tres categorías:
l. Sueños vinculados con vidas anteriores a las cuales debe asomarse el sujeto, a fin de comprender su conexión con circunstancias de su vida actual. Usualmente, estos sueños se enfocan sobre una existencia concreta en el pasado o sobre varias que están conectadas entre sí. La naturaleza del sueño es altamente simbólica.
2. Sueños basados en alguna experiencia o circunstancia actual, que aportan un significado profundo a la naturaleza propia de esta circunstancia, y
3. Sueños "supraconscientes en los cuales el sujeto va a encontrase en planos astrales o causales, a fin de recibir algún tipo de instrucción, conocimiento o revelación de la naturaleza de su realidad existen o que están vinculados con algún interrogante que el propio individuo h formulado. Al despertar el individuo podrá tener dos sensaciones distintas acerca de estos sueños: un recuerdo vívido y total que les hace parecer más reales que la inmediata realidad concreta de su vida ordinaria, o bien la carencia de memoria del sueño, aunque se tiene la sensación de haber estado en algún otro lugar.
La estrategia recomendada aquí es registrar todos estos sueños a diario para mantener una memoria lo más completa posible. Esto es necesario, ya que los sueños siguen el ciclo lunar de veintiocho días y esto nos permitirá Interpretar el contexto de los propios sueños de acuerdo a este ciclo natural, en lugar de tratar de comprender su significado sin punto alguno de referencia.
La glándula pineal se verá estimulada y la melatonina trascendente es segregada dentro del cuerpo del sujeto. Esto puede generar en él estados alterados de conciencia, con hipersensibilidad psíquica y fisiológica, donde la persona se halla del todo abierta al impacto de vibraciones externas de todo tipo. Si éstas son negativas, esto le llevará a recibir ideas y vibraciones erróneas que le sumergirán en estados cíclicos de confusión, alineación y disociación de la realidad. Pero todo esto también pude emanar del sujeto que ahora está mas sensible a la conciencia colectiva.
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